Cada sólido platónico tiene un código vibracional que almacena y entrega un patrón de información
de luz.
Activa la memoria celular y la reconecta con la divinidad y su geometría perfecta. Al reconectar con la matriz se vuelve a la fuente.
Inundan de energía los cuerpos, acentúan la sensibilidad y la percepción intuitiva, abriendo los canales a la entrada de la luz y liberando las toxinas que te impiden
conectar con la fuente divina.
A través de CONECTAR con ellos encontramos el equilibrio y la armonía.
Los sólidos platónicos conectan los hemisferios cerebrales, permitiendo que las meditaciones y mensajes espirituales recibidas por el lado sean comprendidos y asimilados por su mitad lógica y pragmática.